1. Artemisa, la virgen que con su magia y encanto se conoció como la diosa de la cacería y su particular y único símbolo como fue su arco de plata que lo llevaba consigo a todas partes y que representaba el círculo de la Luna nueva. Fue Hermana de apolo y en sus principios se apreció como una divinidad agreste y distante con la que era muy difícil entrar en contacto. Sin embargo, con el tiempo se apreció como la diosa de la luz nocturna y símbolo de la claridad lunar por esa razón, era sinónimo de una particular inspiración espiritual y porqué no decir intelectual, que le ofrecía esa posibilidad de ver y de entenderlo absolutamente todo. En un sentido simbólico es aquella que conoce todo lo que los seres humanos hacen en secreto o en la oscuridad, al igual que aquello de lo que todos piensan que nadie ha de enterarse. Guarda memoria de todo lo que se produce en la noche y conserva hasta los más recónditos y profundos sentimientos y pensamientos humanos. Es por esa razón que se puede concluir que no hay nada que quede oculto tanto a la luz del sol como de la luna. Como fue una diosa virginal distante del sexo y el placer ya que mataba a quien intentara poseerla, representaba en cierta medida la maestría sobre sí al igual que la autosuficiencia, de allí que se valía de sus propias capacidades y fortalezas para mantenerse por sí misma.

  2. Selene, que estaba relacionada con la luna llena o con el período en donde todo logra su esplendor por esto, fue una diosa que simbolizaba la madurez y por qué no decir la cordura. Los cántaros completos y la plenitud propias del hijo que nace vivo y por ese motivo representa la certeza de una positiva vida futura y quizás la esperanza que da los frutos, la espera que da por fin un resultado. Por esto es sinónimo de los cántaros llenos de la alegría y de la complacencia por los resultados.

  3. Así como existe una primera forma de ver a la luna por medio de la diosa Artemisa, como es abriéndose camino ante la vida y moviendo las energías de manera tal que conquista lo que quiere por medio de las doradas flechas de su luminoso arco, la segunda manera de verla se refiere a la diosa Selene o aquella que ve coronados exitosamente sus esfuerzos, y que obtiene el fruto del esfuerzo, pero la última de manera de ver a la luna está relacionada con Hécate, la cual se considera por la mitología como una misteriosa y temida diosa del inframundo, que a veces se representa por medio de tres cuerpos o tres cabezas la cual según dice el mito, va errando entre las almas de los muertos y su llegada se anuncia con el aullido de los perros; ésta temida diosa se corresponde desde el punto de vista simbólico con los aspectos más densos y complejo de la naturaleza humana como son los temores, los traumas los resentimientos, las emociones reprimidas al igual que con los karmas de los ancestros y con las energías dolorosas o dramáticas de los antepasados cuyas raíces energéticas se mantienen vivas para cada cual y señalan la existencia de un trabajo que es necesario realizar. Igualmente está correspondida con los procesos alquímicos y con la posibilidad de realizar algunos intercambios energéticos de allí que represente el mundo mágico.
Categoría: Noticias Astrológicas   Publicado: Jueves, 12 Junio 2014 22:50  Escrito por Ricardo Villalobos   Visto: 3747 Tags: Imprimir

JoomlaXTC Espresso Joomla Template

~ www.astrologia.com.co ~

(C) 2013 Monev Software LLC - www.joomlaxtc.com