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Cuando el despertar interior se hace necesario (la semana del solsticio)


El Sol nuevamente cambia su curso

Sol quieto

El término solsticio proviene del latín “solstitium”, que se traduce como “sol quieto”, ya que vista las cosas desde la Tierra el astro rey aparece detenerse en su movimiento, por lo tanto, se puede inferir que, si la fuente de energía paraliza en apariencia su curso, podamos en estos días nutrirnos de su luz y poder, y nos invita alimentar otro tipo de motivaciones sobre la vida y su verdadera razón de ser. Es por esto que las culturas ancestrales han considerado estas fechas de carácter sagrado, precisamente por abrir abanicos de posibilidades para transformar la existencia.

Se hace viable percibir cómo nuestras células saben todo lo que ocurre en el entorno atmosférico y estelar; y se reiteran las milenarias, poderosas, eficaces e infinitas sincronías que se tienen con los procesos que originaron la vida, el planeta y el cosmos.

La fecha

El solsticio de invierno para el hemisferio norte inicia el día 21 de diciembre a las 22:28. Este dato está calculado para Colombia, Perú, Ecuador, Panamá, Miami y demás países cuyo meridiano de referencia es de 75W

Según la mitología

Los griegos se valieron de muy particulares frases con el fin de reflejar los enormes alcances que poseían estas fechas en el sentido que la "puerta de los hombres", según las creencias helénicas, correspondía al solsticio de verano (del 20 al 22 de junio) y "la puerta de los dioses" (del 21 o 22 de diciembre) y eran estas fechas con las que querían señalar la presencia de un entorno energético particular en el que se podía entrar en contacto con dimensiones mucho más elevadas y se trataba de un tiempo en donde era posible acudir a la esencia o a las energías divinas forjadoras de la existencia terrena.

Fenómeno astronómico

Existen dos perspectivas para mirar estos fenómenos: la geocéntrica y la heliocéntrica. En la primera (el globo terráqueo como centro) considera el desplazamiento de todos los planetas a su derredor, incluso el Sol. La segunda, contempla su traslación en torno al Sol en un año. La inclinación terrestre (23 grados 27 minutos) es lo que origina las estaciones; por ello, cuando presenta su polo norte al Sol, es verano en el norte (la estación de los días largos). En invierno se produce lo contrario, situándose la Tierra de una forma tal que el Sol, al alumbrar el sur del planeta, señala la llegada de las noches largas para el hemisferio norte.

Suceso mágico

Como se trata del período más oscuro del año para el hemisferio norte y en donde inicia precisamente el signo de Capricornio, quiere decir que es la época en la que es posible penetrar en complejos laberintos mentales y emocionales. El silencio característico de este signo zodiacal nos impele al aislamiento. Se refuerzan la tendencia introspectiva, al igual que la reflexión, la meditación, la confrontación y el profundo cuestionamiento sobre la vida y el verdadero sentido de ella.

Todo está de nuestro lado para hallar respuestas

Como es el ciclo anual en el que los animales que no han logrado desplazarse entran en hibernación, se refiere a una época en la que se facilita transitar en los laberintos más recónditos de la conciencia en el cual es posible hurgar y hallar respuestas al porqué de la vida y su verdadero valor. En cierta medida es una temporada que impele a la reflexión y al profundo cuestionamiento sobre la existencia.

La luz interior

Como los benévolos rayos del Sol se han distanciado del hemisferio norte, quiere decir que no es posible dejarse deslumbrar por la luz de afuera, sino que es totalmente factible transitar en el interior para conectarnos con nuestra propia esencia; por esa razón, las condiciones están dadas para reforzar la inspiración espiritual e inclusive valerse de la experiencia atesorada por las antiguas vivencias con el propósito de implementar lo que corresponde con mayores certidumbres.

Evaluar es la clave

La clave se encuentra en aprovechar este período para cuestionar lo hecho y revisar de fondo lo que se quiere. Lo de mayor estima en esta temporada es evaluar con la suficiente frialdad y sin el apasionamiento propio de la naturaleza humana, si realmente se han alcanzado las metas propuestas y si tiene sentido ante el año que está por iniciar, mantenerse en esos propósitos o si humildemente hay que declinar a ellos y avanzar hacia nuevos destinos.

Días para agradecer

Ante los intercambios de regalos propios de estos días, vale la pena detenerse con el propósito de tener una acción de gracias, en un principio con Dios, con el universo, con el cielo, con la vida, con los cercanos, con los lejanos, con los amigos y con quienes han sido benefactores, pero muy especialmente con los enemigos, con los detractores, con los obstáculos y con todo aquello que ha ocasionado intranquilidad o angustia, ya que todos ellos llevan en su seno la clave de la edificación personal.

Aries, Leo y Sagitario

Tauro, Virgo y Capricornio

Géminis, Libra y Acuario

Cáncer, Escorpión y Piscis