“Cuando la luz declina ante la mirada del observador terrestre, se hace posible acceder a otras fuentes lumínicas, capaces de abrir comprensiones inusitadas y visiones excelsas.”
La fecha
Este eclipse solar anular se produce el 17 de febrero de 2026 a las 7:11 a. m., bajo el signo de Acuario.
Esta hora ha sido calculada para Perú, Colombia, Ecuador y demás países cuyo meridiano de referencia corresponde aproximadamente a los 75° Oeste (75W).
Los antiguos babilonios y la voz del cielo
Los antiguos babilonios, caminantes de la magia y del simbolismo celeste, apreciaron los eclipses como voces del firmamento; acontecimientos capaces de anunciar transformaciones decisivas en el destino de los monarcas y de los pueblos gobernados.
Su visión de lo sagrado los llevaba a percibir la presencia de los dioses en cada suceso estelar, y a indagar constantemente sobre la voluntad divina que parecía expresarse a través del cielo.
Los sacerdotes babilonios
Como el Sol era una de las grandes deidades para esta cultura, la declinación de su luz se interpretaba como un presagio delicado, especialmente para quienes ostentaban el poder y la autoridad.
En términos actuales, este simbolismo puede traducirse como un escenario propicio para identificar fortalezas ocultas, pero también debilidades internas que permanecen veladas bajo la apariencia cotidiana.
El “rey sustituto” (šar pūḫi)
Fue así como surgió la teoría del “rey sustituto”, un recurso ceremonial mediante el cual se elegía a una persona para reemplazar temporalmente al monarca mientras se consideraban vigentes los efectos del eclipse.
Este sustituto asumía simbólicamente el peso del presagio, permitiendo que el rey verdadero permaneciera protegido. Una vez pasaba el período crítico, el monarca retomaba sus funciones.
Este hecho nos recuerda que incluso en los tiempos antiguos, el ser humano buscó caminos para reformular su destino y responder con conciencia ante aquello que le corresponde atravesar.
Cuando la oscuridad prevalece
Los seres vivos guardan un parentesco profundo con la luz. Por eso, el día de un eclipse solar despierta un temor silencioso: por un instante, la claridad desaparece ante los ojos del mundo.
En los tiempos antiguos, esto era interpretado como un dominio momentáneo de la oscuridad, como si las fuerzas propias de la inconsciencia adquirieran protagonismo.
El eclipse se convertía entonces en un portal; un instante en el que lo oculto podía emerger, y en el que la humanidad sentía la necesidad de recogerse y responder espiritualmente ante lo desconocido.
Las sugerencias de los ancestrales ritos
Tanto los babilonios como los habitantes de otras latitudes realizaron prácticas simbólicas con el fin de restaurar el orden y atraer fuerzas benévolas.
Y es precisamente aquí donde, en pleno siglo XXI, surge una pregunta inevitable:
¿Qué podemos hacer hoy para caminar con mayor conciencia durante estos portales celestes?
Inspiradas en antiguas culturas, estas son algunas sugerencias simbólicas:
- Trabajar con velas intencionadas hacia la luz y la claridad verdadera.
- Reforzar la conexión con el amanecer, como símbolo del renacer interior.
- Afianzar la luz interna, aquella que no depende del mundo exterior.
- Trabajar con el plexo solar, fuente de vitalidad y claridad personal.
- Focalizar la atención en el entrecejo, como sinónimo de visión diáfana.
El enfoque astrológico
En el curso de cada año se producen entre doce y trece Lunas Nuevas, y generalmente son dos las que coinciden con eclipses solares.
Estos fenómenos adquieren un sentido colectivo importante por el espacio zodiacal en el cual se producen, pero también pueden tener repercusiones puntuales para cada signo.
Existe, además, un nivel aún más profundo: el análisis individual del eclipse según la carta natal, considerando las casas activadas, los nodos lunares y los planetas personales que reciben su influencia.
¿Cuánto tiempo dura su efecto?
Los eclipses no son eventos de un solo día.
Aunque su pico energético se concentra en las dos semanas cercanas al fenómeno, sus repercusiones pueden desplegarse durante los meses siguientes.
En términos generales, un eclipse puede sentirse con fuerza durante los siguientes tres a seis meses, e incluso, para algunas personas, convertirse en un marcador decisivo: un “hasta aquí” y un “desde aquí”.
Luna Nueva y Eclipse: la luz que está al fondo
Este fenómeno ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, generando un oscurecimiento parcial del astro rey. Desde tiempos remotos se ha llamado “anillo de fuego” al borde luminoso que permanece visible en este tipo de eclipse.
Es un tiempo de cierre simbólico, pero también de recomienzo. Un llamado a caminar distinto hacia nuevos destinos.
Y al producirse bajo el signo de Acuario, se refuerza la sensación de que este eclipse no solo pertenece al cielo, sino también a ideas nuevas, lecturas inesperadas y comprensiones capaces de rebasar antiguas creencias.
Quienes están inmersos en los eclipses
Los nodos lunares constituyen la fuente inspiradora de estos acontecimientos. En 2026, el nodo norte se mantiene entre los 20° de Acuario y los 10° de Piscis, lo que hace entrever que quienes han nacido entre el 10 de febrero y el 10 de marzo se encuentran especialmente involucrados.
Esto permite inferir que quienes nacieron en los siguientes márgenes pueden hallarse inmersos en la zona de influencia:
- del 10 de febrero al 1.º de marzo
- del 10 al 31 de mayo
- del 12 de agosto al 2 de septiembre
- del 12 de noviembre al 2 de diciembre
Sus vidas entran en un proceso de transición y reinvención. Las prioridades antiguas se reformulan, y lo más importante es multiplicar los cuidados en el tema de la salud.
Los signos fijos y mutables
Quienes se ven más afectados suelen ser los signos fijos, pues prefieren la estabilidad y la solidez. Esto corresponde especialmente a los últimos diez días de:
- Tauro
- Leo
- Escorpión
- Acuario
Para ellos, ciertas estructuras del pasado pueden desmoronarse, dando paso a escenarios inusitados pero decisivos.
La clave de este eclipse para cada signo zodiacal
- Aries: asumir una actitud receptiva y reforzar vínculos con terceros.
- Tauro: actuar con concreción para despejar el horizonte.
- Géminis: abrir la mente hacia nuevas visiones.
- Cáncer: confiar en los cambios y tomar las riendas del mundo interior.
- Leo: asumir el papel protagónico que la vida exige.
- Virgo: avanzar con excelencia y entereza.
- Libra: confiar en acuerdos y alianzas duraderas.
- Escorpión: destrabar raíces profundas en el ámbito familiar.
- Sagitario: abrir puertas al estudio y nuevos horizontes.
- Capricornio: ordenar lo financiero con mayor claridad.
- Acuario: mirar hacia dentro y reforzar disciplinas interiores.
- Piscis: acceder a comprensiones profundas sobre el propósito vital.
La sombra para cada signo
- Aries: el impacto inconsciente de tus acciones en los demás.
- Tauro: el peso de haber postergado lo esencial.
- Géminis: haber soltado amarras valiosas.
- Cáncer: no haber dicho lo necesario a tiempo.
- Leo: no haber cobijado lo suficiente.
- Virgo: esperar validaciones que no llegaron.
- Libra: haberte dejado afectar en exceso por la crítica.
- Escorpión: pasividad cuando era momento de actuar.
- Sagitario: vehemencia innecesaria o resentimientos inútiles.
- Capricornio: nublar momentos de alegría.
- Acuario: endurecerte sin motivo.
- Piscis: no ver más allá cuando la verdad era evidente.